El video aborda, a través de una estética cyberpunk y steampunk, la desconexión con la naturaleza en la era moderna, desde una perspectiva “ch’ixi“. Se basa en la idea de un mundo en constante movimiento, interconexión y transformación, donde los opuestos no se excluyen sino que se complementan y coexisten en un espacio de tensión creativa. Es una forma de entender la realidad que desafía las estructuras de poder y promueve la resistencia desde una perspectiva decolonial.
El enfoque de Araceli va más allá en la innovación, pues utilizó herramientas de inteligencia artificial en la creación del video, posicionando a la artista como una figura disruptiva y transformadora en la nueva era del ecosistema musical.
“La posibilidad de pensar la incertidumbre como una oportunidad creativa hace reencontrarnos con la identidad chix’i de Latinoamérica”, señala Araceli Cantora. Como artista multidisciplinaria, Araceli representa a una nueva generación de creadores que rechaza las lógicas binarias de dominación (occidente/oriente, hombre/mujer, etc.) y propone una perspectiva compleja y multidimensional.







