El álbum debut de la cantante y compositora valdiviana Catalina Alarcón es un disco lleno de matices y poesía inspirado en la naturaleza de su ciudad natal. Disponible desde este viernes 22 de marzo en todas las plataformas digitales, “Golondrina” es una invitación a conectar con el paisaje sureño y un imaginario compuesto por diversos tonos y contrastes; un vuelo musical de emotivas melodías y letras que hablan sobre anhelos, nostalgia, añoranzas, amores y desamores.
“Golondrina se convirtió en el fruto de un proceso personal de aprender a decir adiós, a la Tierra y a los amores, así como a las ideas que tenía sobre mí misma; encontré un lugar seguro en la música y en la poesía para expresarme y quise compartirlo con el mundo, porque creo que las canciones son puentes muy únicos para conectar con las personas”, cuenta La Catalina, quien inició su carrera musical
como tecladista y cantante, para luego explorar las percusiones y ritmos afroperuanos. Tras colaborar en proyectos como Astromelia y Nano Celeste, La Catalina encauzó su camino solista como cantautora, desde entonces se ha presentado en diversos escenarios locales tanto en festivales y ciclos musicales como en bares e instancias conmemorativas de la comunidad LGBTIQ+ y feministas.
Compuesto por seis canciones y un poema, el viaje sonoro de “Golondrina” nos lleva hacia sonidos latinoamericanos con aires de huayno entre los que se cuelan tintes de cueca; una fusión entre lo libre y lo clásico, entre música de raíz y balada pop inspirada en voces femeninas de todos los tiempos. Un canto cálido, latente y valiente, que se acompaña de vientos, cuerdas, percusiones y piano para festejar a la naturaleza, sus ciclos, la vida y la muerte: “Si tuviera que etiquetar de alguna forma estas primeras canciones, las llamaría pop latinoamericano, pero la creatividad no tiene límites y seguiré
explorando más géneros y sonoridades de aquí a futuro”, declara.
De esta manera, las siete piezas que componen el disco son: Golondrina, una oda a las aves migratorias que van y vuelven a sus lugares de nidificación, cuenta una historia de amor fugaz, de entrega, separación y aceptación; Quema, canción sobre el dolor profundo, escrita para piano y voz a la que se sumó cuarteto de cuerdas y voces; Cuando baje el sol, nacida de la nostalgia que emana de aquello que se ama y no está más; Animala, sobre la añoranza del bosque y una metáfora sobre la vida y las estrellas; Verdiazul, una canción de amor a la tierra natal, al espíritu verde-azul del bosque, de los ríos, humedales y mar; Dime adiós, una carta de despedida en forma de balada pop, y Décima al canto, un poema con imágenes en las que el acto y la energía de cantar están presentes.
Acompaña a La Catalina una banda conformada por Pablo Díaz (piano y guitarra), Pablo Belmar (contrabajo), Salvador Amaru (batería), Catalina Fuentes (coros y flauta traversa) y Valentina Ocampo (coros y clarinete). El disco será presentado en vivo con un concierto íntimo el próximo viernes 5 de abril a partir de las 20.00 horas en el Centro Cultural Espacio en Construcción. Abrirá el encuentro la cantautora osornina Baluente.

Participaron del disco: Daniella Rivera, Mónica Betancourt, Valentina Maza y David Brandenburg en cuarteto de cuerdas; Mariela González en batería; Salvador Amaru en cajón y pandero; Felipe Canales en contrabajo; Valentina Ocampo en armonías vocales, y Catalina Fuentes en armonías vocales y flauta traversa. El cuatro venezolano y la voz principal son de Catalina Alarcón.
“Golondrina” fue producido y mezclado por Pablo Díaz, autor de la mayor parte de los arreglos musicales. La masterización fue hecha por Arturo Zegers y el arte del disco fue obra de la fotógrafa valdiviana Daniela Sepúlveda.







